El 3 de enero de 2026, en la madrugada, una operación dirigida desde Washington terminó con la captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela desde el año 2013 y sucesor de Hugo Chávez Frías. Desde entonces, el gobierno de Delcy Rodríguez ha intentado “normalizar” al país, liberar presos políticos y terminar con el veto a la prensa. Sin embargo, estas acciones no se han regularizado. La libertad de prensa ha sido una de las más golpeadas por la dictadura.
En entrevista con el diario El Espectador, Luis Ernesto Blanco, director del RunRun.es, medio que ha sido uno de los desbloqueados por el régimen, sigue recordando a la comunidad internacional que la persecución contra la prensa sigue latente en ese país. Recordó, además, que, en la búsqueda de la democracia, es vital que la prensa venezolana no tenga mordaza. Eso sí, recalca que, durante muchos años, el chavismo negó sistemáticamente el bloqueo a la prensa y que es muy importante que al menos ya estén reconociendo que existió: “Lo primero que llama la atención es justamente el comunicado o la confesión de Conatel, que admite lo que todos estos años hemos venido reclamando: el bloqueo arbitrario de portales informativos, parte del trabajo del oficialismo con respecto a las limitaciones de las libertades de expresión y del acceso a la información”.
La anterior declaración tiene que ver con la decisión de Conatel, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela de reestablecer el acceso a diversos portales informativos que estaban bloqueados desde hace años. Algunos de estos medios eran nacionales, como El cocuyo, Alberto News o El Pitazo y otros eran internacionales como la agencia Efe. Organizaciones sociales como VeSinfiltro, remarcaron la importancia de este gesto: “Esta es la primera vez que el Estado venezolano admite abiertamente el bloqueo de medios de comunicación y el impacto de sus bloqueos a la libertad de expresión. Sin embargo, estos desbloqueos son completamente insuficientes, en Venezuela hay casi 200 dominios bloqueados”.
Otra de las señales de que algo está cambiando en Venezuela es la decisión que tomó el chavismo de sentarse a hablar con un sector de la oposición. Eso sí, si alguien ha quedado al margen en esta coyuntura es el grupo que conforma María Corina Machado. La decisión se tomó por orden de Delcy Rodríguez. La presidenta ha estado atenta a que se reestablezca por completo las libertades en Venezuela, sobre todo la de la prensa. Ella estuvo en el Premio Nacional de Periodismo hace unos días y afirmó: “Este premio se da en un momento extraordinario de cambios en una Venezuela que busca preservar su tranquilidad, su paz, su independencia, su derecho al desarrollo, al futuro y al derecho que tiene el pueblo venezolano a tener patria”.
Pero aún falta que todos los medios de comunicación no tengan mordaza en Venezuela. Poco a poco se va deshaciendo la niebla espesa que cubría los días en la patria de Bolívar.



